lunes, 27 de noviembre de 2017

CRÓNICA CONCURSO SILVESTRISTAS PLACENTINOS: Muertos vivientes

Si alguien te dice que el concurso de los silvestristas placentinos de Plasencia es un gran concurso, te miente como un bellaco. La realidad es que es un concurso pequeño, sin capacidad desde su origen de de crecer y en mi opinión con un nivel de calidad que poco ha mejorado desde sus inicios. Siempre cuando una sociedad nace, como es el caso de esta se le da un margen de confianza, los primeros concursos por lógica suelen ser pequeños, hasta que vaya aumentando el número de socios, hasta que vaya aumentando la fama... pero esto no ha ocurrido en Plasencia y pese a llevar ya cerca de 10 años la evolución ha sido nula, no ha aumentado prácticamente nada el concurso, la mejora en calidad es muy sutil y casi imperceptible y se ha hundido en el ostracismo de los concursos sin repercusión. Pero todo no han sido derrotas, hay una batalla muy importante que ha ganado, se ha convertido en el concurso de Plasencia y se ha ganado poco a poco el apoyo de todo el gobierno placentino. Plasencia no es como Cáceres, que ha tenido que suspender su histórico concurso anual por falta de local, Plasencia tiene muchos y buenos locales a disposición, si algo ha destacado el concurso de los silvestristas placentinos es en sus locales, todos buenos y espectaculares. El pabellón del Berrocal es digno casi casi de un gran evento a nivel nacional y el mercado de abastos, sede del concurso desde hace varios años es un local perfecto para cualquier concurso de mediano tamaño y sobretodo con una virtud, céntrico.

Está claro que el concurso de los silvestristas placentinos no atrae mucho al conjunto de profesionales de la ornitología de la región pero si al turismo que visita esos días la ciudad. Y no nos olvidemos esta faceta, los concursos ornitológicos no son sólo muestras para que los criadores profesionales disfruten son exposiciones culturales que pueden atraer a cualquier ciudadano. Y eso lo puede conseguir Plasencia, como ciudad relativamente turística que es y pocos más concursos en la región. El crecimiento de la ornitología ha obligado en muchos casos a desplazar los concursos fuera, a alejarlos del ciudadano no aficionado, a que quien lo visite vaya con la intención de visitarlo pero Plasencia permite la visita curiosa, la visita espontánea y eso es único y aumenta la oferta cultural en la ciudad, ojo, de manera gratuita.

Dejando a un lado esto yo lo que siempre reprocho a esta sociedad y lo he dicho muchas veces es su falta de identidad a mi juicio. ¿Silvestristas? ¿Por que? El silvestrismo, que debería ser su seña de identidad brilla por su ausencia, no es que no haya silvestristas ojo, que los hay pero ¿que distingue este concurso "silvestrista" de cualquier otro concurso?, en mi opinión nada.

Pero centrándome en la realidad que vi este año en concreto y dejando a un lado la crítica voy a decir 3 cosas buenas que vi.

1. El turismo, ya lo he dicho, creo que es un concurso único en la región en este sentido. Y debe explotar más esto todavía.
2. Una amplia sección de ventas, aunque de calidad dudosa.
3. Stand de venta de productos, esto siempre queda bien en cualquier concurso y en todo el norte de Cáceres Plasencia es el único concurso que tiene.

En cuanto a calidad me gustaron varias cosas, el grupo de amarillos intensos y nevados para mi fue de los más completos, el grupo de amarillos mosaico tremendamente flojo, el grupo de rojo intenso y nevado variado, con pájaros bellos pero con errores garrafales del juez en mi opinión y con algún error en la organización de delito, la verdad. El grupo de rojo mosaico muy descafeinado. En negros algunos ejemplares muy interesantes de Manuel Jimenez y de Ángel Luis Díaz y ya casi casi paso un tupido velo hasta el grupo de jaspes que tuvo interés. La postura siempre testimonial pero con esas joyas que ya deleitan el concurso desde hace varios años que son los raza española en jaspes, maravillosos aunque todavía mejorables en morfología. Y en mi opinión los ejemplares más bonitos, los pájaros que a mi gusto merecian la pena de verdad era un equipo de híbridos de pardillo por canaria, supermelanizados, que para mi eran bocatto di cardinale.

Con eso me quedo. Siempre que puedo visito Plasencia pero siempre con el único objetivo de ver a grandes amigos que he hecho en esta sociedad, como mi querido Jose Antonio Plata y sin esperar una calidad y un nivel ornitológico que pocas veces me ha dado. Si queremos crecer de verdad hay que cambiar de mentalidad, cosa que creo no se ha producido desde el comienzo de andadura de esta sociedad.

Plasencia no es más que el ejemplo de un norte de Cáceres que esta totalmente fuera del mapa de la Ornitología y para cambiar y dejar de estar desapercibidos creo que son claves 5 cosas:

1. Seguir en Plasencia. Esta ciudad es la capital del norte de Cáceres, es una ciudad turística, es una ciudad con comercio y siempre ha sido Meca de muchos criadores importantes de la región. No sólo capta al criador profesional sino al aficionado y al curioso.

2.  Unirse con el concurso Virgen del Puerto. No nos engañemos, soy socio de Virgen del Puerto y lo digo, el concurso de Plasencia es muy mediocre y Virgen del Puerto no se queda atrás. Me parece el acto más estúpido del mundo hacer dos concursos enanos, prácticamente en la misma ciudad y que para más inri la mayoría de pájaros repiten en los dos. Esto no se puede tolerar. Ya no digo unir sociedades pero si hacer un concurso común. El regional del año que viene podría ser el momento.

3. Atraer empresas, es muy dificil lo se pero crear comercio alrededor estabiliza a los grandes concursos.

4. Mantener el apoyo local y de la diputación, sea del partido político que sea. Virgen del Puerto se fue de la ciudad por la falta de apoyo institucional. Que no se repita eso.

5. Cuadrar fechas que no afecten al menos al concurso de Moraleja, al concurso de Cáceres y a los del sur de Castilla y León.

Si no seguimos estos pasos os puedo asegurar que Plasencia seguirá siendo la sombra de su sombra.

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