jueves, 5 de abril de 2018

¿QUITAR O NO QUITAR LOS MACHOS? Esa es la cuestión

Este es sin duda uno de los grandes debates de la ornitología, dos estilos de criadores, los que dejan a los machos que crien sus pichones y los que los separan. Dos maneras de ver la ornitología casi irreconciliables.


Los que defienden quitar los machos aseguran que evitan muchos huevos rotos por exceso de celo, pollos que tiran del nido también por exceso de celo, picajes...y en definitiva evitar que el macho estorbe durante la cría. En contra, los que defienden dejar los machos con su hembra aseguran que con el anterior sistema el desgaste de las hembras es brutal y excesivo y que los pichones se desarrollan mejor.

¿Que hay de verdad en todo esto? ¿Quién miente y quién dice la verdad? Pues como siempre nadie y todos a la vez, los dos sistemas tienes sus virtudes y sus fallos.

Si mantenemos la pareja unida durante toda la cría corremos dos grandes riesgos, primero que el macho si está muy encelado puede dar al traste con la nidada, como dijimos antes, tirando huevos, incluso pichones, destrozando el nido, no dejando en paz a la hembra... y el segundo riesgo es la obesidad. Está comprobado y suele ser así que la fecundidad de machos que han sido padres y han criado a su anterior nidada es perceptiblemente más baja, sobretodo porque tienden a volverse más obesos. Estos son los dos riesgos más evidentes.
Pero ¿Y las ventajas? La mayor sin duda el menor desgaste de la hembra, es así, la cría a quien más desgasta es a la hembra, sólo la incubación ya supone un desgaste brutal, cuando una hembra está con su macho puede relajarse mucho más en las tareas de alimentación incluso cuando los pichones ya están plumados puede dejar de alimentar totalmente y centrarse en la nueva nidada. Sin duda creo que esta es la gran ventaja, compartir tareas ayuda y mucho. Que sí, que una buena hembra te saca una nidada de 5 pollos o así para adelante, estamos de acuerdo, pero con un desgaste, que tarde o temprano acaba pagando.

Otra ventaja a tener en cuenta de este sistema son los tiempos, haceos esta pregunta, si quito el macho, cuando lo vuelvo a meter para que fecunde la siguiente nidada. Pues como no siempre es fácil verlo ocurre muchas veces que la hembra ya ha puesto sin el macho, o que lo metemos antes y ataca a las crías, o que se retrasa la puesta... en definitva, es complicado retomar la segunda cría.

Ahora vosotros tomad la decisión que querais, separar o quitar pero un consejo, dad siempre un margen de confianza al macho, la mayoría de machos con un huen celo no son agresivos. El desgaste de la hembra hay que tenerlo en cuenta.