miércoles, 4 de octubre de 2017

VICTORINO MARTÍN: Un ejemplo para todos los criadores.

Ayer nos llegó la noticia de la muerte de Victorino Martín en su finca de Moraleja (Cáceres). No tengo dudas de que el que sea aficionado a los toros sabe perfectamente quién es, pero para el que no interese este mundillo le diré que es considerado uno de los mejores ganaderos y para muchos el mejor de ganado bravo de la historia.

Esto a priori no tiene nada que ver con los pájaros pero no es así, Victorino es un ejemplo para todos los criadores animales, consiguió crear a partir de unos animales que todos rechazaban la que para muchos es la mejor ganadería de todos los tiempos. La historia es bien curiosa y creo que sirve como enseñanza a todos los criadores.

Corría el año 1960, Victorino junto a sus hermanos ya era por aquel entonces tratante de ganado y buscando comprar 5 bueyes y 3 caballos le ofrecieron un lote de 150 vacas. Esas vacas eran de un encaste que se llama saltillo, encaste para el que no lo sepa era una variedad dentro de la raza de lidia. Hay que ponerse en el contexto, en aquellos años las modas habían conseguido que la pretensión de las empresas, de los toreros y de los ganaderos fueran otros encastes, el toro saltillo caía en el olvido y estaba al borde de la extinción, no se vendía, la gente no lo buscaba y esas 150 vacas iban a ir directas al matadero. En este momento cualquier ganadero hubiera rechazado la compra y hubiera buscado animales a gusto del consumidor. Pero Victorino no y junto a sus hermanos compraron la ganadería en varios lotes.

Año tras año fue modelando el tipo de toro que tenía en la cabeza y junto con sus enormes capacidades como comercial lo colocó en las mejores ferias de España, logrando records y premios por doquier, en unos cuantos años consiguió que esos animales que todos rechazaban se vendieran por auténticos dinerales, todos los empresarios querían sus toros y los aficionados también.

Creó una marca, creó calidad, creó todo con la base de una ganadería que nadie quería.

Cambiad el símil al mundo de los pájaros, conseguir algo a partir de lo que nadie quiere.

No hay una fórmula única para el triunfo y Victorino confirmó que si trabajas duro y crees en tu proyecto puedes lograrlo todo. El no buscó al mejor ganadero de España para comprarle unos toros y unas cuantas vacas, él compró algo que nadie quería y trabajando con ello, año tras año consiguió ser el ganadero más afamado. Triunfar es posible si trabajas tu proyecto.