domingo, 17 de junio de 2018

CREAR NUEVAS RAZAS ¿El negocio del siglo?

En los últimos meses y años algo está haciendo temblar los cimientos de la ornitología, bien sabemos que la aparición de nuevas razas es quizás uno de los impulsos más importantes que tiene la ornitología, señal de avance y de crecimiento y señal también de que el ser humano sigue teniendo esta capacidad creacionista.


Por ello siempre cuando surgía una nueva raza en algún país aquello suponía un auténtico boom, la gama se pone de moda, los criadores noveles responden a esa nueva moda y los criadores más veteranos se atreven con ella como un nuevo reto de desarrollo personal. El último ejemplo en España lo hemos visto con el canario Jaspe, una nueva gama con todas las de la ley, sin discusión además y que ha supuesto un nuevo reto fascinante a miles de criadores en toda Europa. Nadie con dos dedos de frente discute la legitimidad de esta nueva gama de canarios, nadie se atravería a pensar que es un simple negocio, aunque sea muy rentable para los creadores, principalmente para el gran Jose Antonio Abellán que fue la piedra angular de este proyecto, pero respetamos absolutamente el proyecto, digamos que puede suponer un negocio si, pero después de un trabajo bien hecho. Yo no se si este gran criador se ha forrado con la creación de esta nueva gama pero si así hubiera sido tendría todos mis respetos, porque es el premio a un trabajo bien hecho, un trabajo que sin duda la gran mayoría de criadores y me incluyo no seríamos capaces de hacer.

Pero esto como digo es legítimo, es respetable, una nueva raza, con características únicas, te puede gustar más o menos pero no hay discusión. Así pasó también con el canario ónix, la mutación cobalto y otras muchas más gamas de la ornitología. Sin embargo esto se está convirtiendo en un fenómeno raro y están surgiendo, casi como churros nuevas supuestas gamas, principalmente de canarios y principalmente en el cono sur, países sudamericanos. Lo que está ocurriendo sinceramente lo considero grave, así de claro, que si el canario criollo, que si el mulato, que si este que si aquel...
Es lógico pensar que como actualmente hay muchos más criadores profesionales que hace décadas, pues surjan razas más rapidamente, es decir, que en menos años aparezcan más variedades nuevas. Por ejemplo no hace tanto que surgió el España el canario Onix y ahora está el Jaspe pero me inclino a pensar que muchas federaciones están levantando la mano de manera muy preocupante potenciando y publicitando nuevas razas que a mi juicio no son tal. El caso del canario mulato es un ejemplo que ya hablamos aquí y resulta demencial.


¿Que está ocurriendo? La suma de dos factores, primero criadores con pocos escrupulos cuyo principal objetivo es inventar una raza antes de crearla y por otro lado federaciones que viendo el interés promocional que tiene que surja una nueva raza en su país, abren las puertas de par en para para darle un reconocimiento rápido sin pararse a pensar demasiado en ello. Esto es tremendo y en los últimos años se está convirtiendo en costumbre. Esto no se puede convertir en una guerra entre países a ver quién tiene más raza, no podemos hacer nacionalismo de la ornitología como muchos están haciendo. El para muchos negocio del siglo se está convirtiendo en práctica habitual y no provoca otra cosa devaluación de la ornitología.

Yo soy el primero que quiere ver nuevas razas, pero siendo estrictos y cien por cien objetivos al reconocerla.