lunes, 26 de febrero de 2018

¿SE HEREDA SER BUEN PADRE? La ciencia dice que no.

Los criadores siempre procuramos seleccionar de la misma manera, cada año elegimos los pájaros más bonitos y si podemos, los mejores hijos de las mejores parejas. Siempre buscamos seleccionar las mejores hijas de las mejores hembras ¿no? y los hijos de los padres que mejor crien. Por lógica si hacemos esto cada año criaran mejor.


En las hembras buscamos que pongan muchos huevos y que sean capaces de sacar adelante su nidada, en los machos que fecunden, que tengan buen comportamiento, que no piquen los huevos... Porque el ser buen padre o madre se hereda ¿no?

Pues es mentira, al menos no una verdad total, la ciencia genética se ha encargado de estudiar desde tiempos inmemoriales la herencia, que rasgos se heredan y cuáles no, o mejor dicho, porque todo es cuantificable, qué se suele heredar más y qué menos.

Se han publicado miles de estudios al respecto, tanto en animales como en humanos y en todos se ha comprobado una cosa. El comportamiento tiene una heredabilidad muy baja, esto se traduce en que por mucho que seleccionemos el comportamiento no responde de la misma manera.

Por eso, el ser buen padre o buena madre está más relacionado con la salud y la nutrición que con la genética. Hace unos meses hablamos en un artículo sobre si existían o no las malas madres y deduje que el porcentaje de malas madres sanas y bien alimentadas era casi nulo. Los estudios sobre heredabilidad nos dan la razón.


Eso sí, los estudios destacan que aunque el comportamiento se herede poco, la morfología no. Aspecto como la talla, la longitud de pluma, el color o la forma del cuerpo si que tienen una heredabilidad alta. Eso implica que aquí la mano del hombre puede intervenir más y eso explica la variedad de razas de diferente tamaño, forma o color existentes.